“No todas las verdades han de ser explicadas a todos los hombres”. Esta contundente afirmación del obispo Clemente de Alejandría, uno de los primeros padres de la Iglesia, define a la perfección la política de esta institución desde tiempos inmemoriales. Entre las “verdades” que se han ocultado a los mortales se halla, sin lugar a dudas, la auténtica historia de María Magdalena, una mujer que fue despojada de cualquier vestigio de divinidad en favor del hijo de Dios…