Última actualización 20/04/2012@08:56:38 GMT+1
AÑO/CERO
Enrique de Vicente
Éste es el término acuñado por Jung, padre de la psicología profunda, para designar sucesos que se producen simultáneamente y están vinculados entre sí por su significado subjetivo, de forma no causal. Quienes estudian este tipo de coincidencias saben que suelen dispararse cuando se les presta atención. Y esto me sucedió en las últimas semanas, después de que Iker Jiménez me propusiera tratar este fenómeno en Milenio 3: un verdadero aluvión de coincidencias, cargadas de sentido para mí, culminó la noche en que íbamos a tratar ese tema. La multitud de mensajes recibidos sobre las esferas que habían cubierto el cielo de Barcelona, obligó a desplazar parcialmente el tema previsto. Curiosamente, me encontraba presente en los estudios de la Cadena SER donde, a finales de los setenta, pude analizar miles de testimonios sobre casos similares recibidos en su predecesor Medianoche. Añadí que me parecía muy significativo que ese 31 de marzo se hubiese celebrado el Día de la Tierra con apagones colectivos, mientras las primeras fotos que pude ver mostraban a esas esferas entrecruzándose con los contaminantes chemtrails que asediaban la ciudad… En el interior detallamos por qué las observaciones de esa tarde, esa noche y la tarde siguiente parecen deberse a tres sueltas de globos. Una explicación que seguramente no convencerá a quienes se empeñan en ver por todas partes conspiraciones o presencias extraterrestres. ¡Como si no hubiera suficientes de ambos géneros que no tienen explicaciones alternativas! Pero como decía Freud, el maestro de quien Jung acabó disintiendo, a veces un puro que vemos en sueños es simplemente un puro y no el símbolo fálico con que frecuentemente lo identifica su escuela…
Mientras escribía estas líneas, el 11 de abril, dos series de terremotos de gran intensidad sacudieron a Indonesia y a México. Una sincronicidad más que añadir a la lista de sucesos que, en sucesivos días 11, provocaron conmociones colectivas a lo largo de 2011 y años precedentes… para mí tan significativa como las anteriores. Corre por cuenta de cada uno encontrar a las sincronicidades un significado o burlarse de ellas, como hacen los científicos con los ininteligibles OVNIS, sin comprender que no cabe esperar otra cosa de inteligencias que nos llevarían miles de años de ventaja evolutiva, como explicamos en nuestro informe.