best web analytics
cabecera
Hemeroteca :: Edición del 01/03/2005 | Salir de la hemeroteca
6/27
Última actualización 01/03/2005@00:00:00 GMT+1
Las navidades de 2004 han estado marcadas por una de las peores catástrofes naturales de los últimos 50 años. La cifra total de víctimas tal vez no llegue a conocerse nunca. Pero lo más grave es que un análisis de algunos de los fenómenos detectados antes del tsunami de 26 de diciembre apuntan a un accidente involuntariamente provocado por el hombre.
Una noticia transmitida por la Agencia de Prensa Reuters y publicada en varios periódicos de Australia el 28 de noviembre de 2004, informaba que 169 ballenas y delfines estaban atrapados en unas playas de Tasmania. Según el senador Bob Brown –miembro del Parlamento de ese país–, este fenómeno fue provocado por los bombardeos de infrasonidos sobre los lechos marinos del Pacífico, que se realizan para detectar yacimientos de petróleo y gas natural. Las frecuencias de estos infrasonidos interfiere con la capacidad auditiva de los cetáceos, impidiéndoles distinguir los cambios de profundidad del agua y la distancia a las playas.

Jim Cummings, del Instituto de Ecología Acústica de Australia, afirma que estas prospecciones se vienen realizando desde 1968 mediante «cañones de aire comprimido». Los impulsos creados por la liberación del aire de 24 cañones sincronizados, generan ondas de sonido lo suficientemente poderosas como para penetrar hasta 40 km en el lecho marino. El nivel sonoro de dichas ondas se sitúa entre 200 y 240 decibelios. Cada cinco segundos se lanza un disparo a unos 10 m desde la superficie del mar, durante 24 horas al día.

Es sabido que las ondas de muy baja frecuencia pueden resonar en diferentes tipos de roca, provocando su desintegración. Durante la Guerra Fría, el científico francés Vladimir Gavreau investigó el desarrollo de armas tácticas defensivas sobre la base de las propiedades destructivas de los generadores de infrasonidos.

El terremoto de 8,1º en la escala Richter del 24 de diciembre, a unas 500 millas del sureste de Tasmania, puede atribuirse al uso de estos generadores. En este caso no se formaron tsunamis, aunque la altura de las olas mar adentro fue mucho más alta que lo normal.

Dos días después de este violento seísmo, el 26 de diciembre, otro terremoto, esta vez de 9,0º Richter se produjo en la intersección de las placas tectónicas australiana e india, provocando al menos 200.000 muertos.

Al día siguiente, otras 20 ballenas se quedaron varadas en las playas de Tasmania. Lo más curioso de todo esto es que los lugares donde quedaron atrapados los cetáceos en los treinta días anteriores están en la misma zona donde se produjo el seísmo australiano de 8,1º Richter el 24 de diciembre, precisamente en el punto donde se realizan los disparos con los cañones de aire comprimido. Dos días después del violento desplazamiento de la placa tectónica, la costa indonesia fue golpeada por el terremoto de 9,0º Richter.

Megatsunami en La Palma

Todo esto nos lleva a considerar el peligro de una nueva erupción de «Cumbre Viejo», en la Isla de La Palma. La última vez que entró en erupción fue en 1949, provocando que la mitad de la isla bajara su nivel unos cuatro metros. En la pasada década de los 90, los geólogos advirtieron que si se producía otra erupción, la mitad inestable de la isla podría separarse del resto, cayendo en el Atlántico. Los millones de toneladas desplomados provocarían un tsunami de más de 600 metros, desplazándose a una velocidad de 700 km/h hacia el oeste, en dirección a la costa este de EE UU. Unas ocho horas después, desde esta costa se podrían ver varios cientos de metros del fondo del mar, por el efecto aspirador de la gran ola que absorbería el agua de la costa. Inmediatamente llegaría el muro de agua, aumentando progresivamente su altura a medida que se fuera acercando a EE UU. La fuerza de la descarga sería brutal, arrasando rascacielos, puentes, bosques y ciudades costeras enteras. El tsunami «La Palma» penetraría al menos 20 km tierra dentro y, al retirarse, se llevaría todo a su paso. El resultado sería un saldo terrible de víctimas, no sólo estadounidenses, sino también de América Central y del Sur, Inglaterra, Holanda, Francia y España.

No se trata de una advertencia gratuita. El año pasado varios delfines vararon en algunas playas de las Islas Canarias, al parecer como resultado de maniobras de la OTAN en la zona. El fenómeno se atribuye a los instrumentos a bordo de los buques. Cabría preguntarse si la Marina no estará realizando algún tipo de prospección con emisiones de infrasonidos en el Atlántico. De ser así, habría que suspender este tipo de «ejercicios» inmediatamente.

Según el geólogo y geofísico australiano Harry Mason, el fenómeno sísmico del noreste de Sumatra está en plena evolución. Desde el 26 de diciembre se están produciendo continuos terremotos de entre 5,0º y 6,5º Richter, además de varios miles de menor intensidad, en la zona del Arco Sumatra-Nicobar-Andamán. Al noroeste de Sumatra, duerme el enorme volcán de Toba, que podría haberse activado con el seísmo del 26 de diciembre. Mason advierte que, durante una gran erupción del Toba, ocurrida hace unos 75.000 años, la especie humana estuvo a punto de extinguirse.

La situación en la zona es muy peligrosa y va a seguir así durante varios meses. Mason se queja de la falta de informaciones periodísticas sobre esta región, ya que la gente debe conocer los peligros de permanecer en la zona y, sobre todo, qué hacer en caso de alarma.

Por si fuera poco, el volcán dormido de Andamán entró en erupción hace unos días. Según un geólogo del gobierno indio, «no hay que preocuparse». Pero recordemos algunas líneas descriptivas de la erupción del Krakatoa en 1883, extraídas de la página web del Dr. George Pararas Carayannis: «Después de una largo periodo de inactividad (unos 200 años), el Krakatoa se activó de nuevo a principios de 1883. El primer indicio de que algo estaba ocurriendo en el volcán lo aportó un gran terremoto que golpeó la zona. La actividad sísmica aumentó hasta el 20 de mayo de ese mismo año, cuando el volcán entró en erupción. Las primeras erupciones explosivas del Krakatoa se podían oír a 160 km. El vapor y las cenizas se elevaron hasta 11 km por encima del volcán. Antes del 11 de agosto de 1883, había tres aberturas que despedían lava continuamente. Hacia las 13:00 horas del 26 de agosto, aumentó la frecuencia de las explosiones, produciéndose una cada diez minutos. Por entonces, el cráter del Krakatoa tenía un diámetro de mil metros y una profundidad media de 50 m. El orificio central del volcán estaba taponado por lava sólida y bajo ella la presión iba en aumento a gran velocidad. Los días 26 y 27 de agosto del mismo año se produjeron cuatro grandes explosiones. La última destruyó dos tercios de la isla, considerándose la erupción volcánica más violenta de los tiempos modernos. El hundimiento de esta isla provocó tsunamis de hasta 37 m de altura, generando el caos y la destrucción en todo el Estrecho de Sunda».

La situación actual en la zona afectada por los fuertes seísmos aún está por desvelarse en los próximos meses, para saber si hablamos de escenarios parecidos. Pero científicos como Harry Mason afirman que la ONU debe tomarse esta catástrofe muy en serio y ponerse en marcha sin perder tiempo.

En cualquier caso, la tragedia de Asia nos ha aportado varias lecciones que no conviene desatender y que deberían modificar la actitud hacia el medio ambiente.

Nuestra actividad puede provocar catástrofes naturales sin precedentes y de efectos imprevisibles. Baste recordar que las erupciones volcánicas pueden disparar el efecto invernadero y que seísmos como el de Asia han alterado los litorales y los fondos marinos con consecuencias desconocidas que sólo se verán en el futuro.

También nos enseña que vivimos en un mundo interconectado y que la tragedia de los cetáceos enloquecidos por nuestros sonares y bombardeos de infrasonidos bien puede ser el prólogo de una tragedia sin precedentes que afecte a toda la Humanidad.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (6)   No(0)
6/27

Noticias Relacionadas

Comparte esta noticia  Compartir en Wikio Compartir en Del.icio.us Compartir en Digg Compartir en Technorati Compartir en Yahoo Compartir en Google Bookmarks Compartir en Fresqui Compartir en MySpace Compartir en Meneame compartir en Tuenti Compartir en Facebook compartir en Twitter

Comenta esta noticia



Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de Akasico.com
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.