best web analytics
cabecera
Hemeroteca :: Edición del 01/05/2005 | Salir de la hemeroteca
26/29
Última actualización 01/05/2005@00:00:00 GMT+1
Querido Fernando: me despido de ti de esta forma, ante todos nuestros lectores, ya que no tuve el valor de hacerlo cuando aún vivías y temía próxima tu partida, cada vez que me acercaba a tu mesa o preguntaba a tus chicos de Enigmas por tu estado de salud. Creo que no lo hice por esos tabúes que nos impone la muerte y de los que tú te burlabas –o, al menos, pasabas olímpicamente–, como de tantas otras cosas. Y sólo supe lo que sentía haberte perdido cuando un amigo común me dio la ingrata noticia, que me sumió en el desconcierto hasta que el encuentro con tu serena familia me hizo ver la cosa de otra forma.

Como recordaba Jesús Callejo, tu muerte estuvo rodeada de guiños excepcionales, como lo estuvo tu vida. Te fuiste un rato antes del «cambio de hora» oficial, en luna llena y en plena madrugada del Domingo de Resurrección, ¡todo un símbolo!
Y supiste, sabiamente, adelantarte al fallecimiento de Juan Pablo II, que seguro ha despertado tanta expectativa en el otro lado como la que desató en éste, con su muerte y sus honras fúnebres convertidas en el acontecimiento más televisivo y planetario de la historia, en la primera gran celebración de un Nuevo Orden Mundial. Me cuesta imaginar qué habría ocurrido si hubieses coincidido con él: la tranquilidad que tanto te gustaba, hecha añicos; tu paseo por el túnel acompañado por alguien que no habría dudado en afearte la conducta por llenar la cabeza de la gente con dudas y temas nada ortodoxos; y tu llegada al Más Allá nublada por una multitud infinita de santos, beatas y fieles creyentes en cosas que tú siempre cuestionaste… O, por el contrario, tener que aguantar en este lado las especulaciones sobre cómo encajará el próximo Papa en una profecía de San Malaquías que tú dabas ya por culminada con los anti-papas de El Palmar, o sobre las supuestas referencias al mismo de un Nostradamus al que no podías soportar… ¡Mejor ni pensarlo!
Ambos sabemos que este tipo de coincidencias –las que rodearon a tu partida– tienen algún sentido que escapa a nuestra mente racional. En tu caso, me inclino a pensar que Algo (yo me atrevería a llamarlo tu Yo profundo) decidió que era el momento adecuado para dejar este mundo, y que tu yo cotidiano así lo presentía. ¿Me darías la razón en este caso?
Me encantaría que pudieses regresar un ratito, aunque no fuera posible darte ese abrazo sentido que les di a tus hijos pensando en ti; al menos para escuchar tu último «Y digo yo», ilustrándonos con tu experiencia sobre los enigmas del más allá, tras haber cruzado esa puerta del misterio de la que dicen no se puede volver... No creo que resulte algo tan imposible para ti que, dentro de tu bien informado escepticismo, siempre mostraste una especial apertura hacia el espiritismo, e incluso sospechaste haber vivido con un fantasma en una de tus viviendas.

Sé que esta despedida no es seria, pero creo que entona con tu forma especial de ser y vivir.

Gracias por haberme acogido con tu habitual sencillez y cercanía, desde nuestro primer encuentro hace ya 32 años; por haber querido compartir conmigo algunos de tus proyectos y viajes, y por haberlo sabido hacer combinando –con tu naturalidad característica– tu calidad de jefe y amigo; porque el hecho de ser el gran divulgador de los enigmas en habla hispana –además de un psiquiatra alabado por tus pacientes debido a tu cálida proximidad, un excelente dibujante, un gran escritor y tantísimas cosas más– nunca se te subió a la cabeza…
Gracias por tantas cosas que hiciste por mí, y que no supe o no pude agradecerte debidamente cuando aún vivías; gracias ante todo por ser como fuiste… ¡y hasta luego!

Enrique De Vicente
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (3)   No(0)
26/29
Comparte esta noticia  Compartir en Wikio Compartir en Del.icio.us Compartir en Digg Compartir en Technorati Compartir en Yahoo Compartir en Google Bookmarks Compartir en Fresqui Compartir en MySpace Compartir en Meneame compartir en Tuenti Compartir en Facebook compartir en Twitter

Comenta esta noticia



Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de Akasico.com
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.