Sus enigmáticos dioses, rituales y creencias
Por Mario Nogarín
Última actualización 15/10/2008@07:49:31 GMT+1
Hace seis mil años, en la zona más austral del mundo, arraigó una cultura que desarrolló una sociedad fructífera e independiente. Mucho se ha perdido de sus costumbres y creencias, pero gracias a su misteriosa lengua, hablada aún por unos pocos descendientes, hoy conocemos algo de su sabiduría ancestral y su riqueza espiritual.
El territorio de los yagán o yámanas era tan extenso que el idioma de sus gentes, admirado hoy por su notable interés semántico, se fraccionó en cinco dialectos, en función del aislamiento y la distancia entre los distintos asentamientos de esta etnia. Se disgregaron desde el acceso principal del Canal Beagle por el Norte, hasta Bahía Aguirre por el Este, la península de Brecknock por el Oeste y el Cabo de Hornos por el Sur. También se han descubierto vestigios arqueológicos en islas como Hoste, Navarino, Picton y Wollaston.
Los científicos han venido estudiando esta civilización desde finales del siglo XIX, aunque ya existían referencias de sus pobladores en el siglo XVII, gracias a los primeros aventureros que surcaron estas aguas. Los perfiles antropológicos efectuados por los investigadores determinaron que existió cierta relación entre el pueblo yagán y los cazadores primitivos que llegaron al sur de la Patagonia, hace trece mil años.
Sin embargo, sus rasgos físicos los diferenciaban de estos últimos, ya que tenían una estatura baja (aproximadamente 1,60 de media), el cuerpo robusto y bien constituido y, en cuanto a sus facciones, en su rostro destacaban sus penetrantes ojos, oscuros, pequeños y rasgados, como los de otras poblaciones de origen asiático.