Las Médulas, situada en la comarca del Bierzo, junto al río Sil, es una marca perenne del paso de los romanos por esta región. La actividad humana, concretamente la explotación aurífera, la convirtió en un paraje espectacular, designado Patrimonio de la Humanidad. Por otra parte, su atormentada aunque bellísima orografía –un verdadero placer para los caminantes– ha dado pie a numerosos y extraños relatos, mitos e historias sobrenaturales.
Por David Benito