best web analytics
Hemeroteca :: Edición del 01/06/2008 | Salir de la hemeroteca
4/32
Última actualización 26/05/2008@15:33:11 GMT+1
Con sus casi 200 kilos de peso, la llamada Piedra del Destino se ha convertido en el objeto mágico más venerado de toda Inglaterra. Sobre ella han sido coronados casi todos sus monarcas en los últimos siete siglos. Siempre bajo la creencia de que esta piedra les protegería de todo mal, al considerarla íntimamente unida con el poder del mismísimo Dios.
Hubo un tiempo en el que la magia dominaba la vida. En el que ciertos objetos estaban dotados de un poder sobrehumano, capaces de regir los designios de una comunidad e incluso de un país. Así sucedió con la llamada Piedra del destino o Piedra de Scone, como se la conoce en los países anglosajones, y es que es de allí de donde parte su leyenda. Durante siglos, los irlandeses, escoceses e ingleses la utilizaron para coronar sobre ella a sus reyes, siguiendo un ritual que ha ido variando según las circunstancias, pero siempre bajo la creencia inalterable de que esa roca rectangular de arenisca y color rojizo, de unos 200 kilos de peso, estaba íntimamente unida al poder de Dios.

No es para menos. La primera referencia que se guarda sobre ella procede de la Biblia, donde se relata que fue el pedrusco sobre el que el profeta Jacob recostó su cabeza. En el capítulo 28 del Génesis puede leerse cómo “llegando a cierto lugar, Jacob se dispuso a hacer noche porque ya se había ocultado el Sol. Tomó una de las piedras del lugar, se la puso por cabezal y tuvo un sueño. Soñó con una escalera apoyada en tierra y cuya cima tocaba los cielos, y he aquí que los ángeles de Dios subían y bajaban por ella”. A este episodio se le conoce como el sueño de Jacob y los teólogos lo interpretan como una metáfora de la unión entre el Cielo y la Tierra, en base al pacto que posteriormente establecería Dios con Moisés.

La leyenda cuenta cómo Jacob quedó tan impresionado por la visión, que decidió llevar la piedra a Egipto, legándosela a su nieto Manasés y así generación tras generación, hasta que se produjo el episodio de la huida de los esclavos judíos. Durante la persecución, el general egipcio Haythekes consiguió arrebatar la piedra a los descendientes de Jacob, huyendo con ella hasta España para asentarse en Galicia. Allí fundó el reino de los brigantinos, momento en el que la roca comenzó a ser utilizada para proclamar y coronar a los sucesivos monarcas, precisamente porque Haythekes sabía de su procedencia cuasi divina. Otra versión dice que fue la hija del faraón, Scota, quien la transportó hasta la colonia que su marido gobernaba en esa región. De este largo itinerario no se guarda una sola prueba documental, sólo lo que aporta la Biblia y los añadidos legendarios posteriores.

La monarquía divina
Sin que aún se sepa muy bien cómo, la Piedra del Destino recaló en Irlanda –la tradición dice que fue un rey llamado Simon Brec quien la transportó– y se colocó en la entonces capital Thernor, hoy Tara. Se la llamó Liath Fàil –Piedra de la Coronación– porque siguió utilizándose con el mismo fin que antaño. Lo cierto es que esta reliquia pudo formar parte de un conjunto algo mayor que acabó diseminándose por diferentes lugares de Irlanda, ya que no es la única piedra a la que se le atribuye el mismo poder, aunque sí la más famosa. De hecho, el nombre de Liath Fàil parece corresponderse más a una forma de nombrar a este tipo de rocas que a una en exclusiva –hoy pueda verse en la misma Tara una columna pétrea con ese mismo nombre–.

Otras piedras semejantes se localizan en Londonderry (Irlanda del Norte) y en Lituania –conocida como Zasliai–. Todas presentan en su cara superior huellas talladas, posiblemente para sostener en ellas los pies desnudos del rey durante la investidura.

Lo que no variaba en demasía, dentro de la tradición irlandesa, era el procedimiento, consistente en que ante la piedra o sobre la misma se situaba el candidato a ostentar la corona. Tras una serie de rituales, si ésta “gritaba” para hacer oír su aprobación, ya se tenía nuevo rey; si “callaba”, se buscaba otro candidato. Por eso se la conoció posteriormente como la Piedra del Destino. Lo que realmente quería señalarse, es que el pretendiente al trono obtenía su corona por aprobación divina. De ahí que la piedra “gritara” si le gustaba el candidato o viceversa.

El viejo concepto de monarquía divina proviene, entre otras culturas, del Antiguo Egipto, con el faraón considerado como un dios viviente. Cuando el país pasó a gobernarse por reyes, estos fueron considerados “espíritus semidivinos”. Aquellos reyes serían tratados como intermediarios entre dioses y hombres, con el cometido de velar por la seguridad de los suyos, como señala el periodista Óscar Herradón en su libro Historia oculta de los reyes (Espejo de tinta, 2007). Esta creencia se extendió también a otras civilizaciones, como la mesopotámica. Tal concepto poseía una importancia capital, ya que si el rey era nombrado con la aprobación divina, significaba que sus decisiones también estaban avaladas por Dios y, por tanto, ningún mortal debía cuestionarlas fueran cuales fueran. Por eso se le mostraba una profunda veneración a la Piedra del Destino, porque ella designaba el futuro de todo un pueblo a través de un único elegido.

La idea de la piedra “proclamadora de líderes” está íntimamente unida a otros objetos como la espada o el cetro, también símbolos del poder real. Quizá el mejor ejemplo sea la leyenda de Arturo. Basta recordar que sólo alcanzó la categoría de rey cuando extrajo la espada Excalibur de la roca que la aprisionaba. (continúa la información en revista ENIGMAS nº 150)

Iván Rámila
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (6)   No(0)
4/32
Comparte esta noticia  Compartir en Wikio Compartir en Del.icio.us Compartir en Digg Compartir en Technorati Compartir en Yahoo Compartir en Google Bookmarks Compartir en Fresqui Compartir en MySpace Compartir en Meneame compartir en Tuenti Compartir en Facebook compartir en Twitter

Foro(s) asociado(s) a esta noticia:

  • La piedra del destino

    Últimos comentarios de los lectores (1)

    2402 | maria - 06/06/2008 @ 17:15:41 (GMT+1)
    Me encanta esa historia, muy interesante por demas. gracias por publicar sobre estas cosas que son importantes en la historia del mundo.
  • Comenta esta noticia



    Normas de uso
    • Esta es la opinión de los internautas, no de Akasico.com
    • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
    • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
    • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.