Partiendo de Madrid, y a menos de hora y media en dirección nordeste, podemos tocar las paredes de monasterios e iglesias perteneciente a la Orden del Temple o de antiguos centros religiosos celtas, donde sus sacerdotes –los druidas– llevaban a cabo extraños rituales mágicos en honor a Lug y a otros dioses de su enigmático panteón. Tomen su mochila, agua y comida, y disfruten de un domingo distinto…
Por Juan Ignacio Cuesta