Última actualización 26/09/2008@09:13:43 GMT+1
Poco antes de morir James Dean una extravagante actriz relacionada con el mundo esotérico que se hacía llamar “Vampira” tuvo una extraña relación con el mítico intérprete de Rebelde sin causa. ENIGMAS publica un extracto de Malditas películas (T&B Editores), una de las obras más exitosas de nuestro tristemente desaparecido colaborador Miguel Ángel Prieto.
James Dean sólo tenía 24 años cuando se mató en un accidente de coche mientras se dirigía a una competición automovilística en Salinas, California. Apenas había rodado tres películas –Al Este del Edén, Rebelde sin Causa, Gigante– y solamente la primera de ellas se había estrenado, pero bastó para consagrarle como una estrella. Su muerte desató una histeria sin precedentes en Hollywood y le convirtió en una figura de culto para los jóvenes de su generación y de todas las venideras.
Poco tiempo antes de fallecer, Dean había mantenido una breve y extraña amistad con Vampira, una presentadora televisiva de películas de terror supuestamente aficionada a la brujería y las artes oscuras. La prensa, que les había relacionado sentimentalmente, acusó a Vampira de ser la responsable de la muerte del actor. ¿Fue el fatal accidente el resultado de un hechizo lanzado por la despechada bruja? ¿Es cierto que “Pequeño Bastardo”, el coche deportivo de Jimmy, estaba maldito? ¿Pereció realmente el eterno rebelde aquel 30 de septiembre de 1955, o fingió su muerte para escapar de la fama que odiaba?
James Dean tenía una inusual fijación con la muerte. Quizá por el hecho de haber visto fallecer a su madre cuando sólo tenía nueve años, la conocía de cerca y estaba obsesionado con ella. Por eso, no era extraño que tuviese premoniciones sobre su propio final prematuro. Más de una vez había dicho a sus amigos que no esperaba vivir para cumplir los treinta. Pero no se trataba de un deseo de morir como de una abrumadora conciencia de la proximidad e inevitabilidad de su cita con la parca.
Cuando un reportero le preguntó en una entrevista “¿qué es lo que respetas por encima de todo?”, Jimmy respondió: “La muerte. Es la única cosa que merece respeto. Es la única verdad innegable. Todo lo demás se puede cuestionar. Pero la muerte es verdadera. En ella está la única nobleza para el hombre y, más allá de ella, la única esperanza”.
(continúa la información en revista ENIGMAS nº 154)
Miguel Ángel Prieto (extraído del libro ¡Malditas películas! editado por T&B Editores.