Maestros orientales que impulsaron el «New Deal»
Por Enrique de Vicente
Última actualización 26/11/2008@12:32:48 GMT+1
Cuando el planeta se enfrenta a una crisis como la que provocó el derrumbe bursátil de 1929, tiene sentido narrar la historia inédita de quienes, hace 70 años, convirtieron a los deprimidos EE UU en la primera potencia planetaria, contagiando al mundo ese Sueño Americano que el 11-S convirtió en pesadilla. Ésta es la epopeya quijotesca de dos iniciados que decidieron el curso de la segunda guerra mundial, forjaron el billete de un dólar y el edificio del Pentágono como talismanes, y de los maestros orientales que les inspiraron el nacimiento de una Nueva Era.
Un mágico ritual tiene lugar el 11 de septiembre de 1941, exactamente 70 años antes del terrible y controvertido ataque contra las Torres Gemelas y el Pentágono, un trágico atentado –cargado de simbolismo mágico– que pretende destruir símbolos fundamentales de lo que es y significa Norteamérica.
Ese día, dos colaboradores compenetrados se dirigen hacia las afueras de Washington, para cumplir una misión trascendente: la fundación del Pentágono, que va a convertirse en el corazón de la Defensa norteamericana.
La colocación de la primera piedra es una ceremonia ritual, que estos masones del más alto grado realizan tres meses antes de que su país se embarque en un conflicto de dimensiones planetarias.
Son Franklin Delano Roosevelt (FDR) y Henry A. Wallace, presidente y vicepresidente del país que va a convertirse en la primera gran potencia mundial. Dos iniciados en diversas enseñanzas ocultas, que se creen elegidos para conseguir que Norteamérica asuma su misión metahistórica de alumbrar una Nueva Era planetaria. Dos prominentes protagonistas de la historia americana y mundial, cuyo utópico proyecto político será conocido como el New Deal (Nuevo Acuerdo) y dará lugar al famoso sueño americano.