El Ministerio de Defensa desclasifica nuevos informes
Última actualización 22/12/2008@10:53:38 GMT+1
Por Miguel Pedrero
A mediados de 2008, el gobierno de Gran Bretaña dio a conocer una serie de expedientes sobre OVNIs que hasta entonces se habían mantenido en secreto (AÑO/CERO, 216). Recientemente, los militares han hecho públicos nuevos documentos, entre los que se encuentran episodios tan importantes como el de un avión de pasajeros que estuvo a punto de chocar contra un no identificado.
Algunos de los documentos más interesantes se refieren a un incidente que tuvo lugar a pleno día, en la tarde del 21 de abril de 1991. Según se desprende de diversos informes del Ministerio de Defensa británico, el capitán de un vuelo de Alitalia con 57 pasajeros a bordo, que hacía la ruta Milán-Heathrow (aeropuerto londinense), contempló sobre el condado de Kent la presencia de un OVNI en forma de bala, con una luminosidad marrón claro y de una longitud aproximada de tres metros. El objeto, que no dejaba ningún rastro a su paso, se acercó tanto al avión que el piloto llegó a gritar: «Cuidado, cuidado, cuidado…», temiéndose un impacto inminente; momento en el que su copiloto también vio con horror el no identificado. Acto seguido, el capitán se puso en contacto con el Control de Tráfico Aéreo, uno de cuyos radaristas le confirmó que tanto él como sus compañeros estaban observando un OVNI alejándose de la aeronave.
La Autoridad de Aviación Civil investigó el caso, declarándolo inexplicado. El Ministerio de Defensa también llevó a cabo sus propias pesquisas, llegando a idénticas conclusiones. Ahora bien, tras leer la documentación militar, es lícito sospechar que no se está desclasificando toda la información, pues el no identificado tuvo que ser captado por los radares del ejército, y no se ofrece ningún dato en ese sentido. En un documento remitido por el responsable de la investigación militar del caso a Tom King, entonces ministro de Defensa, el primero asegura que el OVNI no era un misil británico, y añade: «Estoy llevando a cabo algunos estudios sobre incidentes de este tipo, relacionados con la incursión de objetos no identificados en nuestro espacio aéreo, y mi conclusión es que (el caso reseñado) no es un incidente aislado (…) Pienso que el Gobierno de Su Majestad debería tomar acciones para asegurar la seguridad de las aeronaves».