Enrique de Vicente
Última actualización 26/02/2009@09:22:06 GMT+1
Casi todas las estrellas que vemos contienen un mundo como el nuestro, capaz de albergar vida, y ésta habría podido conformar civilizaciones inteligentes en muchos de ellos. Así lo ha afirmado el prestigioso astrónomo Alan Boss, en el congreso de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, celebrado en Chicago, ciudad donde Obama comenzó su carrera y se lanzó hacia la presidencia. Su colega Raymond Jeanloz ha añadido que el nacimiento de la vida es inevitable, si existen los mismos elementos que permitieron su aparición en la Tierra.
Debido a las inmensas distancias que nos separarían de ellos, Boss cuestiona las visitas extraterrestres, aunque considera que el descubrimiento de una de estas civilizaciones sería tan revolucionario que merece la pena seguir buscando, aunque las probabilidades de encontrarla sean muy pequeñas. Comprendo su prudencia, pero recuerdo que la mayoría de los científicos considerarían inconcebible la existencia de Internet hace cuatro siglos, y dudaban de la existencia de otros mundos hace cuatro décadas. Pues, considerando que hay 100.000 millones de soles en la Vía Láctea, y otras 100.000 millones de galaxias en el Universo conocido, lo inconcebible es que no existan civilizaciones superavanzadas, capaces de garantizar su evolución durante millones de años, haber encontrado los medios para explorar el Universo y mucho más de lo que somos capaces de concebir. Entonces, ¿por qué no vienen a visitarnos y toman contacto con nosotros?… Yo estoy seguro de que lo han hecho, una y otra vez, aunque comprender su absurdo comportamiento lógicamente nos resulte tan imposible como a las hormigas interpretar el nuestro. Y me fascina que estas revelaciones astronómicas coincidan con la llegada al poder de Obama, que –como reclaman los ecologistas– actúa local pero piensa globalmente, que se muestra como el líder capaz de conducir la nave Tierra por las aguas turbulentas en las que apresuradamente nos adentramos, que tiene lo que hay que tener para intentar sacar a la luz lo que nos ocultan sobre los OVNIs; y creo que lo hará si lo considera necesario, ya sea por aprovechar las fuentes energéticas de los que habrían sido capturados según muchos testigos, o por el tremendo impacto que supondría esta revelación si en un momento se necesita la unidad de todo el planeta. Porque es el primer gran dirigente que desde niño sabe apreciar el poder de los mitos y que podría ser capaz de utilizarlos para conseguir lo inconcebible. Si lográsemos superar nuestras divisiones, tendríamos un rostro y una sola voz. Entonces, y sólo entonces, podríamos hablar en el parlamento de los mundos.