Empleando como punto de partida los logros y predicciones de los mayas, Gregg Braden –uno de los expertos en esta temática que participa en la excelente antología “El misterio de 2012” (Arkano Books)– sondea en este artículo nuestros conocimientos actuales buscando pruebas científicas de que el campo magnético planetario se invertirá y de que las manchas o las tormentas solares indican que se aproxima un gran cambio. Braden recurre a pruebas físicas, a la teoría cuántica y a las tendencias históricas para evaluar las hipótesis de una destrucción masiva o bien del emerger de una nueva realidad en 2012… Continúa en la revista.