Fenómenos paranormales en la Cueva de la Luna
Última actualización 23/02/2010@08:08:03 GMT+1
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| Cueva de la Luna |
Miguel PedreroEn 1952, varios agricultores de Titulcia (Madrid) encontraron por casualidad la entrada a una construcción subterránea conformada por varias galerías y enormes cúpulas. Uno de los descubridores obtuvo la ayuda de matemáticos, ingenieros e historiadores para estudiar la gruta y los misteriosos grabados visibles en las paredes de la misma, involucrándose en una investigación de décadas, cuyas fascinantes conclusiones mostramos en el siguiente reportaje.
Titulcia, bella localidad situada a unos 35 kilómetros al sur de Madrid, oculta un misterio que ha ocupado a numerosos investigadores y arqueólogos: la Cueva de la Luna, enigmática construcción descubierta casualmente por tres vecinos del pueblo. Durante siglos sólo era visible una entrada de casi siete metros, tapiada por escombros. Nada se sabía de dicha gruta, excepto su nombre y que estaba trabajada por las manos del hombre.
En 1952, Ramos García y los hermanos Alfonso y Armando Rico, ambos propietarios del terreno en el que se encuentra la cueva, observaron un pequeño hueco –probablemente originado por algún animal– que daba al interior de una estancia. Intrigados, comenzaron a excavar con una azada, haciendo un boquete por el que se introdujeron. En el interior contemplaron una majestuosa cúpula y unas galerías que se entrelazaban a su alrededor. Los hermanos restauraron algunas grietas de las paredes, utilizando la caverna para el cultivo del champiñón.
En 1974, un matrimonio de alemanes llegó a Titulcia con la intención de conocer sus restos arqueológicos. Tanto les impresionó la Cueva de la Luna y los símbolos grabados en sus paredes interiores, que contagiaron a Armando Rico su pasión. Desde entonces, hasta su fallecimiento en 2002, dedicó su vida al estudio de la gruta, sobre la que escribió un extraordinario libro titulado Titulcia y la Cueva de la Luna, prologado por el añorado Dr. Fernando Jiménez del Oso y con una nota de agradecimiento a su labor investigadora por parte de José María Blázquez, catedrático de Historia Antigua de la Universidad Complutense de Madrid… (Continúa en AÑO/CERO 235).