Investigación pormenorizada de sucesos anómalos en una barriada de Sevilla
Última actualización 17/03/2011@12:47:50 GMT+1
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| POLTERGEIST AGRESIVO EN TORREBLANCA |
José Manuel García Bautista y Jordi Fernández Una llamada angustiada nos condujo hasta una vivienda en la periferia de la capital andaluza. En su interior, una serie de fenómenos tan inusuales como violentos despertaron nuestra curiosidad e interés. A continuación, les resumimos lo que pudimos presenciar a lo largo de cuatro interminables noches, plagadas de misteriosos incidentes cuyas características y naturaleza desafiaron nuestro entendimiento y lógica.
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La historia que vamos a relatarles comenzó con una llamada de teléfono a una hora intempestiva. Era un viernes especialmente frío del mes de enero, en Sevilla, y faltaban dos días para la Luna Nueva. Por aquel entonces estábamos inmersos en una investigación diferente. Realizábamos una «Ruta del curanderismo en Andalucía» que nos había llevado hasta una población a las afueras de la capital del Guadalquivir. Era tarde y el goteo de clientela para aquella «curandera» había cesado. De repente, escuchamos el móvil. Tras comprobar que se trataba de un número desconocido, optamos por dejarlo sonar, para concentrarnos en la conducción de nuestro vehículo por la angosta carretera de Cantillana.
Pasaban unos minutos de las once de la noche cuando pusimos el altavoz del teléfono y escuchamos el contenido del buzón de voz. Era una voz de mujer, entrecortada y muy alterada. Apenas pudimos distinguir algunas palabras sueltas: «Por favor, ¡ya no podemos más! ¡Tenéis que ayudarnos!».
Tras descansar brevemente, una hora más tarde nos pusimos en contacto con la todavía anónima comunicante. Lejos de parecer más tranquila, sus palabras apenas eran inteligibles, ahogadas por lágrimas de desesperación. Aguardamos unos instantes hasta que pareció algo más calmada. Nos dijo que se llamaba Encarnación Rodríguez, o Encarni, como la conocían sus allegados, y que buscaba en nosotros una ayuda que no estábamos muy seguros de poder ofrecerle. Al parecer, todo se había iniciado con unos extraños fenómenos, atribuibles a un inmueble «encantado» o a una intensa actividad poltergeist. Movidos por curiosidad, decidimos telefonear al investigador y periodista sevillano Sergio Moreno, quien habría de acompañarnos en una aventura de difícil catalogación… (Continúa en AÑO/CERO 235)