Nuevas hipótesis tratan de explicar el misterioso fenómeno de las «esferas errantes»
Última actualización 22/07/2010@10:56:21 GMT+1
Paco GonzálezSegún dos científicos de la Universidad de Innsbruck, los rayos globulares –esas enigmáticas esferas luminosas avistadas en raras ocasiones durante tormentas con fuerte aparato eléctrico– no serían sino simples alucinaciones inducidas magnéticamente. Sin embargo, al poco de exponerse, su teoría ya ha sido contestada desde el propio ámbito científico, en tanto que diversas pruebas siguen relacionando este fenómeno con el desarrollo de armas de plasma altamente sofisticadas.
Pocos fenómenos han sido tan profusamente documentados como el de los rayos globulares (RG). Al menos, si nos atenemos a las descripciones de los testigos de los mismos, igualmente abundantes. Sin embargo, debido a sus peculiares características, la naturaleza de esta intrigante anomalía ha escapado a los numerosos intentos por desvelarla. Para comprender los motivos, empecemos por analizar someramente este fenómeno de origen supuestamente natural.
Los RG son objetos luminosos flotantes, de tamaño y forma variables y color llamativo (rojo, amarillo, azul…), que pueden moverse lenta o rápidamente o permanecer estáticos. Los testigos suelen describirlos como esféricos u ovoides, aunque no faltan informes que hablan de luces alargadas o con apariencia de bastón. En cuanto a sus dimensiones, oscilan entre la de una pelota de ping-pong y un balón de fútbol, si bien se han descrito otros mucho mayores. Además, hay informes que mencionan su capacidad para producir un sonido sibilante y, más extrañamente, emitir olores desagradables.
Como hemos mencionado, y para acotar el asunto que nos ocupa, estos suelen desencadenarse en el transcurso de tormentas con fuerte aparato eléctrico y surgen durante un breve lapso de tiempo –apenas unos segundos–, lo cual, consecuentemente, hace que estudiarlos sea tan complicado como lo ha sido y es fotografiarlos. Tal vez por ello, existen decenas de variopintas teorías para explicarlos, amén de un buen puñado de intentos por reproducirlos en laboratorio… (Continúa en AÑO/CERO 240).