Qumrán
Última actualización 01/06/2011@11:24:04 GMT+1
ENIGMAS - Uno de los hallazgos arqueológicos más impactantes del siglo XX fue el de los rollos de Qumrán, los manuscritos del mar Muerto, una biblioteca elaborada por una comunidad escindida de los esenios. Florentino García es uno de los mayores expertos en los mismos, responsable de los estudios de la llamada Cueva 11 y director hasta hace poco del Instituto Qumrán.
Instalados en un valle del desierto de Judea y llevando una vida en comunidad, pobreza y celibato, los sectarios del Qumran creían estar viviendo el final de los tiempos y durante cierto tiempo fueron guiados por un personaje singular conocido como el Maestro de Justicia. Compilaron una fabulosa biblioteca cuyo hallazgo a mitad del siglo XX fue el comienzo de una larga controversia, donde la crudeza de un conflicto bélico aún no resuelto y las suspicacias sumaron dificultades al ya de por sí complejo trabajo de investigación. Recientemente conversamos con uno de los mayores especialistas en la materia. Teólogo, investigador bíblico, traductor y editor de estos documentos, Florentino García Martínez, fue director hasta hace poco del Qumran Instituut, en la Universidad de Groninga, Holanda. A él se deben varias traducciones al castellano de los manuscritos y buena parte de los trabajos de la Cueva 11, en la que se localizó el rollo más grande, uno de Salmos. Durante cuarenta años ha tenido el privilegio de trabajar sobre los documentos, ejerciendo durante años de secretario de redacción de la Revue de Qumran y del Journal for the Study of Judaism.
Es evidente que estamos ante un material “sensible”, sujeto a las convulsiones políticas de la región en la que fueron encontrados. Y sin el tema de la propiedad resuelto del todo.
Lo cierto es que fueron descubiertas once cuevas, entre 1947, la Cueva, 1 y 1956, la Cueva 11 o Cueva Holandesa. Es un descubrimiento escalonado y no todas fueron localizadas por los arqueólogos. Así, la 1, 4 y 11 fueron encontradas por los beduinos y hubo que comprar los manuscritos y reunirlos en el Museo Rockefeller. Algunos hallazgos se producen antes y durante la creación del estado de Israel, mientras que fue la Legión Árabe Jordana la que ayudó a convencer a los beduinos para que los vendieran, quedando las cuevas del lado lordano. Cuando Israel ocupó Jerusalén los documentos habían sido nacionalizados por el gobierno jordano, pasando a ser considerados por Israel botín de guerra, conscientes de que representaban una parte de la herencia de su pueblo. Israel ha respetado los acuerdos de los países que pusieron dinero para adquirirlos y la cuestión de propiedad es compleja; Israel los cuida y administra pero han de ser considerados propiedad de la Humanidad.
Exactamente, ¿se trata de documentos útiles para conocer la historia del Judaísmo o también la del Cristianismo?
Son textos judíos. Los manuscritos van del siglo III a.C. hasta el año 68 de nuestra era y no están en absoluto asociados al Nuevo Testamento ni nada parecido. Pero son anteriores a la destrucción del Templo y a la creación del judaísmo que conocemos, el judaísmo rabínico. Por eso son muy importantes, para ver cómo creció y se desarrolló esta religión. Pero como el cristianismo comienza también con un grupo judío en este periodo, resultan fundamentales para conocer su formación y evolución hasta convertirse en una religión diferente. Son interesantes para el Nuevo Testamento y el cristianismo, y básicos para el Antiguo Testamento y el Judaísmo anterior al siglo III.
a mayoría de las especulaciones en torno a estos textos surgen del desconocimiento de su contenido o de una interpretación parcial. ¿De qué hablan?
Son de distinto tipo. Hay 950 manuscritos y un 25% copias de los libros llamados por los cristianos del Antiguo Testamento y por los judíos de la Biblia Hebrea. Otro 50% son textos que se parecen a la Biblia pero que no estaban porque no habían sido considerados canónicos, eran desconocidos y no tienen nada de sectarios. Y solo un 20-25% de los textos pudo haber sido escrito por la gente que formó la biblioteca, se trata de libros de índole religiosa. Incluso los textos astronómicos de Henoc de la Cueva 4 y los de tipo mágico y exorcismos de la Cueva 11, son religiosos ya que están hechos en función de las creencias de corte bíblico. Están penetradas de un interés religioso evidente y han sido escritas y conservadas en función del culto o de la organización de la vida religiosa.
(Continúa la entrevista en ENIGMAS 186).
José Gregorio González