Última actualización 21/10/2011@09:44:04 GMT+1
ENIGMASENIGMAS fue la primera publicación que, ya en 2007, dio a conocer los expedientes y documentos secretos sobre OVNIs no desclasificados por los militares españoles, que ahora ven la luz, íntegramente, en un libro inquietante, UFOLEAKS: Los documentos secretos sobre OVNIs del gobierno español. Desde nuestro número 134, y por 11 meses consecutivos, ENIGMAS sacó a la luz los primeros documentos filtrados por fuentes del Ejército del Aire español, y que nunca han sido desclasificados oficialmente. Ahora, el grupo de investigadores de El Ojo Crítico da a conocer su totalidad a través de Ufoleaks… la filtración OVNI.
En enero de 1996 un grupo de altos mandos del Cuartel General del Ejército del Aire se reunieron discretamente en un despacho del Estado Mayor para visionar un vídeo de la conferencia pronunciada por J. J. Benítez en el homenaje a Andreas Faber-Kaiser, celebrado en verano del año anterior. En su conferencia, parte de la promoción de su libro Materia Reservada, Benítez arremetía contra la desclasificación OVNI en España. Entre los mandos reunidos en aquel despacho surgieron brotes de ira, dedicando al ufólogo navarro calificativos poco decorosos, por su ataque el Ejército del Aire y a la desclasificación de No Identificados… De hecho, dos semanas después de publicarse el libro de Benitez, en noviembre de 1993, el Tte. General Ramón Fernández Sequeiros ordenó que ningún oficial o jefe del Ejército del Aire participase en congresos OVNI o similares. Ya en verano de ese año se había abierto una investigación interna en el gabinete del JEMA –Jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire– para averiguar quién era la fuente que filtraba información a Benítez. No se llegó a un dictamen oficial, ya que el responsable de las filtraciones era el 2ª JEMA, junto con otros 2 generales, 2 coroneles y un capitán, cuyas identidades hoy conocemos…
Esta es una de las anécdotas totalmente desconocidas de la historia oculta de la desclasificación OVNI que hemos comenzado a conocer hace solo 6 años, cuando El Ojo Crítico, un humilde boletín a fotocopias, realizado gracias al idealismo desinteresado de un grupo de investigadores españoles, comenzó a recibir, siempre por vía epistolar, docenas y docenas de documentos, informes y expedientes no desclasificados por el Ministerio de Defensa español, que ahora ven la luz por primera vez.
Anécdotas unas veces, informaciones escandalosas otras, que se evidencian en documentos que demuestran cómo algunos ufólogos españoles han sido investigados por los militares. Solo en el caso de Benítez, esta filtración OVNI, esta UFO leak, nos ha facilitado hasta 4 informes confidenciales que tienen como protagonista al veterano ufólogo navarro. Pero no es el único… otros muchos ufólogos españoles son bien conocidos por los militares.
Ufólogos al servicio de Defensa
Durante muchos años la comunidad ufológica española especuló con la teoría de que un grupo de autodenominados ufólogos científicos y pseudocientíficos pertenecientes al MEO –Movimiento Escéptico Organizado–, habían sido reclutados por el Ejército del Aire para asesorar la desclasificación de expedientes OVNI y buscar una explicación racional a dichos casos, al precio que fuese. El selecto grupo de “pseudocientíficos”, tan “objetivos” y “desapasionados” como Javier Armentia –presidente de la ARP–, fueron los encargados de evaluar los expedientes OVNI, antes de ser desclasificados, y apuntar qué explicación podía darse a cada caso. Al frente de ese selecto grupo, un veterano ufólogo: Vicente Juan Ballester Olmos, que intentó firmar un acuerdo de colaboración con el Ejército del Aire. El rumor de ese contrato entre Ballester y los militares fue durante casi 20 años solo eso, un rumor. Hasta ahora, que por primera vez, y gracias a UFOLEAKs, hemos podido conocer en detalle.
El contrato, de 4 páginas y 9 cláusulas, fue redactado por Ballester en representación del CEI –Centro de Estudios Interplanetarios– y pretendía mantener en secreto, a toda costa, esta colaboración: “La colaboración del CEI con el MOA/EM/INT no podrá hacerse pública sin consentimiento previo de ambas partes”, “Los miembros del CEI solo podrán divulgar el contenido del informe y/o resultado de su estudio a TíTULO PERSONAL, sin hacer mención de ningún tipo de colaboración oficial con MOA/EM/INT…” –Cláusula sexta–. Aunque aquella colaboración, y el trato de privilegio de aquellos civiles, que recibían por conducto oficial, y antes de su desclasificación, los expedientes OVNI para su revisión, era un secreto a voces.
Solo hoy, al acceder a los documentos originales, a las diferentes versiones de aquel precontrato, e incluso al informe realizado por el Gabinete Jurídico del Ejército del Aire, desaconsejando que se firmase dicho acuerdo, sabemos que nunca existió una gratificación económica directa por aquel servicio. Las conferencias internacionales, libros, artículos, etc –esos sí remunerados económicamente– generados por aquel acceso a información privilegiada, facilitada por el Ejército del Aire a cambio de “explicar” de forma convencional, los incómodos expedientes OVNI, no salieron nunca de las arcas del Estado.
Ballester Olmos, que nos consta podría reconstruir cada reunión, cada encuentro y cada paso dado día a día durante su relación con los militares, tenía tanto derecho como cualquier otro particular a rentabilizar el tiempo y dinero invertidos en su colaboración con Defensa.
Sin embargo, solo 20 años después, conocemos la intervención de la Casa Real en el proceso de desclasificación; o el interés que siempre mantuvo el CESID –antiguo servicio secreto español–, por los No Identificados y su influencia en la desclasificación; o la existencia de un grupo de oficiales, en el Ejército del Aire, que nunca compartió la “versión oficial”, y siempre abogó por la transparencia y la desclasificación integral de toda la información OVNI.
(Continúa la información en ENIGMAS 191).
Manuel Carballal