Ceremonias milenarias que todavía se siguen practicando
Última actualización 22/11/2011@09:17:54 GMT+1
AÑO/CEROCarlos G. FernándezRepartidos por toda la geografía gallega se encuentran santuarios, piedras, fuentes, aguas o árboles con capacidades sobrenaturales, los cuales es posible «activar» realizando determinados rituales paganos, cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos. En “50 lugares mágicos de Galicia” (Cydonia, 2011), obra de la que extractamos el siguiente reportaje, su autor nos guía por medio centenar de estos enclaves, ofreciendo novedosos datos sobre los mismos y entrevistando a gentes que aún realizan dichas ceremonias.
Los ritos y curaciones milagrosas se practican desde que los seres humanos comenzaron a creer en seres superiores capaces de «saltarse» las leyes naturales. Muchas y variadas son las prácticas de esta clase que todavía perviven en Galicia, como pasar por debajo de piedras con extrañas formas o copular en determinados lugares mágicos. Veamos a continuación algunos de estos enclaves paganos…
San Campio era un militar romano del siglo III que se dedicaba a perseguir cristianos, pero un día –por esas cosas que tiene la fe– se convirtió a la religión de sus enemigos. Sufrió torturas por ello, lo que finalmente desembocó en su muerte. Fue enterrado en las catacumbas de San Calixto (Roma) y posteriormente santificado. Muchos siglos después, a finales del XVIII, el cardenal Celada, en calidad de arcipreste de Entíns (Serra de Outes, A Coruña), pidió al papa Pío VI el cuerpo de un mártir para que fuera venerado en esas tierras. El máximo mandatario de la Iglesia accedió a la petición, y envió el cuerpo de San Campio. Para el viaje, le hicieron una reconstrucción estética: lo recubrieron de cera, le pusieron pelo natural, lo vistieron de militar y lo colocaron en una urna de cristal. El cuerpo habría llegado a su destino en 1795, y así se conserva en la iglesia de San Orente junto con un vaso que, según la tradición, contiene su sangre.
San Campio se encuentra detrás del altar principal de la iglesia, protegido por una malla metálica. Aun así, muchos fieles rezan junto al santo, cuyos atributos mágicos poco tienen de cristianos y mucho de paganos. Destaca por su capacidad de sanar enfermedades mentales y romper meigallos. Esta suerte de hechizos, propios de la tradición gallega, en ocasiones son producidos por una posesión espiritual o demoníaca. Según la creencia popular, otras veces este maleficio es causado por algún conjuro o por beber una pócima mal preparada. Para estos casos, el poder de san Campio puede revertir la situación y reparar los males. A fin de conseguirlo, es preciso cumplir un ritual, consistente en dar nueve vueltas alrededor de alguno de los cruceiros situados en las cercanías de la iglesia. La tradición recoge que los días más aconsejables para romper dicho encantamiento son los de romería, que en el caso de san Campio coincide con el primer domingo de julio o el 29 de septiembre… (Continúa en AÑO/CERO 256).