Últimos hallazgos científicos sobre el misterio de la no-vigilia
Última actualización 22/11/2011@09:17:26 GMT+1
AÑO/CEROIsabela HerranzInvestigaciones recientes sobre el mundo onírico cuestionan las teorías aún vigentes sobre la finalidad de los sueños. ¿Tiene sentido interpretarlos? ¿Poseen su propia realidad o son un eco alucinatorio de nuestro estado de vigilia? ¿Clarifican el pasado o, tal vez, anticipan el mañana? La ciencia moderna está tratando de responder a éstas y a otras cuestiones en los laboratorios de prestigiosas universidades, donde el acto de dormir y sus implicaciones se han convertido en apasionante objeto de estudio.
Estoy con mi amiga Kika en una fiesta infantil. Me siento hambrienta y cojo dos de mis postres favoritos: tarta de queso con fresas y mousse de chocolate. La tarta de queso está riquísima, sobre todo con fresas. Felicito a la cocinera y le pido le receta. Kika me trae un chocolate caliente, espeso y delicioso. Me siento tentada de ir a por otro trozo de pastel». Este sueño gustativo, descrito por una mujer de 34 años, pone de manifiesto que, aunque no sea muy habitual, muchas personas tienen experiencias oníricas en las que sienten una intensificación de los sentidos, ya sea la vista, el tacto, el gusto, el olfato o el oído.
Sin embargo, hasta hace solo una década, eran escasos los estudios sobre los diferentes modos sensoriales en los sueños. En 1998, tras analizar 3.372 informes de esta clase, el neurólogo Antonio L. Zadra y sus compañeros del Laboratorio del Sueño en el Hospital del Sagrado Corazón (Universidad de Montreal, Canadá) comprobaron que aproximadamente el 33% de los hombres y el 40% de las mujeres recordaban haber experimentado sensaciones auditivas, olfativas o gustativas en sus sueños. Las olfativas, en concreto, eran significativamente más frecuentes en las mujeres. «Tales distinciones podrían reflejar una diferencia fundamental en los procesos del sueño de ambos sexos, pero más importante si cabe es el hecho de que las modalidades de gusto y olfato se manifiesten en las experiencias oníricas: son una indicación de las capacidades figurativas del sueño», explica Zadra… (Continúa en AÑO/CERO 256).