Última actualización 23/01/2012@09:32:32 GMT+1
ENIGMASAcaba de finalizar la saga más célebre de las letras hispanas, coincidiendo con el anuncio que su autor, el gran J.J. Benítez hacía a través de su web –www.planetabenitez.com–, asegurando que colgaba definitivamente los bártulos. En exclusiva para nuestro lectores, el célebre autor navarro conversó hace unas semanas con nosotros, coincidiendo con la salida al mercado de Caballo de Troya 9. De lo divino y de lo humano, porque de ambas cosas Benítez sabe mucho…
Qué diferencia hay entre el JJ que hace 26 años empezó a escribir el primer Caballo, y el que ahora cierra las páginas de este último?
Pues yo estimo que hay bastante diferencia, porque entonces era muy inconsciente; era un luchador nato, y arrancaba a cada instante, y tenía unas ideas. Y ahora estoy más calmado. Yo he sido el primer perjudicado por los Caballos de Troya, en el mejor sentido del concepto, porque mi vida ha girado 180º. Ahora veo las cosas de otra manera, mucho más apaciblemente; tengo mucha más confianza en la divinidad, no pertenezco a ninguna Iglesia. Por supuesto, soy muy providencialista… Vivo al día, si puedo; hago algunas promesas que luego, efectivamente, medio cumplo… CT me ha modificado extraordinariamente. Sigo siendo “malo” como lo era entonces, pero tengo que reconocer que de vez en cuando me siento, pienso… y pienso cosas muy agradables. Sé que estoy de paso, se que voy a reunirme con el psiquiatra –Fernando Jiménez del Oso– cuando toque; y con más gente, claro, y sé que esto no es la vida…
Y precisamente, a estas alturas de tu vida, no por larga sino por vivida, ¿en qué crees?
Una vez conocí a un testigo OVNI, y le hice la misma pregunta, después de haber visto la “nave”, y me dijo: “Mire usted, yo creo en la Virgen y en el bicarbonato”. Yo no creo en ninguna de las dos cosas; solo sé o tengo la seguridad de que estoy viviendo una experiencia y que voy a volver a la realidad cuando toque; cuando se me acabe el contrato. Y no creo en nada más; lo miro todo con escepticismo, con simpatía. Si puedo ayudar, ayudo; si puedo arrimar el hombro, lo hago, pero voy un poco de observador. Y necesito tiempo para mí.
Has llegado a decir que Caballo de Troya es el mejor regalo que te han hecho.¿De quién hablas?
Lo he contado muchísimas veces, y la gente nunca me cree. He asegurado que cuando saqué El Enviado, que era un libro dedicado a la Sábana Santa de Turín, durante un programa que se emitía en México D. F. creo que le puse mucha vehemencia a mis respuestas; a Jesús, a la Sábana Santa, a los científicos… A partir de ahí recibí una llamada, me entrevisté con una persona, y me encontré con una información muy importante. Lo que pasa es que luego llegan los malnacidos de siempre, y te dicen : “No, eso es que lo ha plagiado usted no sé cuándo, de no sé qué…”. Llegados a este punto me da igual lo que piense la gente: que si es una novela, que si es ficción… ¡Me da igual! Ahí está.
(Continúa la entrevista en ENIGMAS 194).
Lorenzo Fernández Bueno