Matmata (Túnez)
Última actualización 21/05/2012@10:02:45 GMT+1
Escondidas entre las arenas del desierto tunecino se hallan unas viviendas excavadas en la roca, conocidas como “casas trogloditas”, donde la superstición y la magia se dan la mano y donde el tiempo parece haberse detenido, testigo de una era muy, muy lejana…
Por Lorenzo Fernández Bueno
Hay que viajar hasta el sur de Túnez para comprender que hay paisajes propios de otro planeta. Y así pareció entenderlo George Lucas cuando decidió que el lugar hacia el que ahora encaminamos nuestros pasos sirviera de plató natural para una de sus exitosas películas de la saga de La guerra de las galaxias.
Porque Matmata guarda la esencia de esos lugares tocados por la mano de algo mágico. Hoy apenas son 2.000 personas las que habitan este mundo subterráneo, desde que en la década de los sesenta del pasado siglo el desierto bajo el que fueron excavadas estas casas pertenecientes a los supersticiosos beréberes sufrieran unas inesperadas lluvias que inundaron las viviendas.
Pero aquello ya pasó, y las casas fueron reconstruidas, y con ellas los símbolos, amuletos y remedios para combatir la oscuridad que en ocasiones les acosa. Y es que este pueblo díscolo como pocos, a consecuencia de las sucesivas invasiones que sufrieron a lo largo de su historia, fueron adaptando a sus creencias animistas los elementos que creyeron convenientes de las religiones que les imponían, y especialmente importante fue la influencia del Islam. Sin embargo, al contrario de lo que predica la religión de Mahoma, que no admite el uso de amuletos ni de símbolos mágicos por considerarlos poco menos que satánicos, los beréberes de Matmata y de otros pueblos sí hacen acopio de cuanto amuleto cae en sus manos, pues están firmemente convencidos de que en las sombras de la noche o entre las dunas del desierto, habitan seres poco recomendables siempre dispuestos a hacerles la vida imposible. De este modo no es extraño que al acceder a las casas subterráneas de Matmata, también conocidas como “casas trogloditas”, sobre el dintel de la puerta sea fácilmente distinguible el dibujo de la mano de Fátima, la jamsa, con algunas inscripciones en la palma dirigidas a aumentar su poder. ¿Y cuál es ese poder? Dependiendo de dónde nos encontremos la jamsa es un buen remedio para proteger nuestra casa de la ira, de infidelidades futuras o de enfermedades.
(Continúa la información en ENIGMAS 198).