Última actualización 01/06/2004@00:00:00 GMT+1
¿Imagina que en el agua de su grifo, determinados sectores de su gobierno estuvieran introduciendo sustancias nocivas que perjudicaran su integridad física, así como mermar su capacidad de raciocinio? Pues aunque no lo crean existen evidencias de que esto ocurre. Según un alto numero de investigadores y científicos de la sanidad pública, la mezcla de pequeñas cantidades de flúor con el agua no sólo no previene contra la caries y produce otras enfermedades, sino que además afecta al comportamiento del individuo… Simplemente horrible.
A finales de 2003 el gobierno británico había tomado una medida que afectaba directamente al consumo de agua fluorada en ese país. No en vano se habían planteado la premisa de que para ese ejercicio ningún menor de 5 años tuviera defectos en su dentadura. Para ello comenzaron pocos años antes una campaña de fluoración del agua en determinados puntos del Reino Unido.
Con fecha de 2001, un grupo de defensores de esta medida, compuesto principalmente por médicos dentales, exige al gobierno que se amplíe, puesto que según el boletín del FMI para la salud dental del niño, solo en un 18% de los distritos sanitarios se ha cumplido tal promesa. John Renshaw, presidente de la “Asociación Dental Británica”, junto con un grupo denominado “La Alianza”, compuesto por 79 médicos dentales y voluntarios de nacionalidad británica para la salud del niño, exponen que las áreas donde se ha aplicado flúor al agua, han mejorado sensiblemente su salud bucal, con respecto a las zonas donde no se ha aplicado la medida.