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Última actualización 01/09/2004@00:00:00 GMT+1
Miles de personas en España y en otros países clavaron sus ojos en el firmamento durante la noche del 25 al 26 de junio, con la esperanza de presenciar el paso de objetos volantes no identificados. AÑO/CERO estuvo presente en una espectacular iniciativa que logró recuperar el interés por los OVNIs y la vida extraterrestre, a lo largo de varias horas.
LUna velada mágica. Así definieron tanto los organizadores como la inmensa mayoría de los participantes la jornada de observación nocturna organizada por el programa Milenio 3 de la Cadena SER, celebrado durante la noche del 25 al 26 de junio de 2004, en medio de un impresionante despliegue técnico y humano. El objetivo: vigilar los cielos de buena parte del mundo en busca de posibles avistamientos OVNI y, sobre todo, conocer un poco mejor los fascinantes misterios y secretos del firmamento.
Más de 8.000 personas se reunieron en el Auditorio Juan Carlos I, en el Campo de las Naciones de Madrid, lugar elegido por Iker Jiménez para dirigir «la gran noche del misterio», una de las alertas OVNI más importantes y con mayor número de participantes de los últimos años. En total, fueron más de cincuenta los grupos de observación distribuidos por diversos lugares de la península ibérica, islas Canarias y Baleares, e incluso se contó con la participación de varios colectivos que estuvieron vigilando el cielo en lugares como Irlanda, EE UU, Colombia, Italia, México, Chile o Groenlandia.
Más de 50.000 personas desplazadas a diversos puntos, especialmente escogidos por su relevancia ufológica o paranormal, y una audiencia acumulada de más de 4 millones de oyentes que siguieron en directo, a través de la ondas o por Internet, el programa especial que se prolongó entre la 1:30 y las 6 de la madrugada.
Este programa contó con la presencia de contertulios especializados en el tema, como Javier Sierra, director de la revista Más allá de la Ciencia y del programa El otro lado de la realidad, que emite Telemadrid y nuestro director, Enrique de Vicente. También estuvieron presentes el comandante Juan Ignacio Lorenzo Torres, protagonista de un espectacular avistamiento OVNI en 1968, y Jacob Petrus, meteorólogo del canal de televisión Telemadrid, y se contó con la intervención de Sixto González, director del radiotelescopio de Arecibo (Puerto Rico), uno de los más importantes del mundo e impulsor del Proyecto SETI (Búsqueda de Inteligencias Extraterrestres) y del astronauta Miguel López-Alegría.
La velada comenzó con una ronda de conexiones con algunos de los grupos que, desde primeras horas de la noche, se habían establecido en distintos puntos de la geografía española. En el enclave conocido como Torremocha, situado en la carretera que une las poblaciones de Gerena y Olivares, en la provincia de Sevilla, se encontraba el investigador José Manuel García Bautista. Hasta el lugar se acercaron cientos de personas, causando incluso problemas de circulación. La elección de dicho enclave no fue casual, ya que en las proximidades se han producido numerosos avistamientos extraños, aterrizajes e incluso encuentros con humanoides.
En el pueblo viejo de Belchite (Zaragoza), más conocido por la investigación en el campo de las psicofonías –aunque en su zona también se recuerdan numerosos incidentes con los no identificados–, se dieron cita cerca de quinientas personas, coordinadas por el investigador zaragozano Ángel Briongos.
En Montserrat (Barcelona), un lugar ya clásico en la ufología hispana por los avistamientos previa cita del contactado catalán Luis José Grifol, se reunieron también cientos de personas, acompañadas por nuestro colaborador y corresponsal de Milenio 3 Miguel Seguí. Y así hasta superar el medio centenar de grupos, esparcidos por la práctica totalidad de la geografía española, que fueron entrando en antena a lo largo de la noche.
Durante la velada se presentaron también numerosos documentos sobre algunos de los episodios paranormales españoles más emblemáticos.
Pero la noche, al margen de las diversas observaciones que se produjeron, y que comentamos en este reportaje, no estuvo exenta de polémica. Varias semanas antes de la celebración del evento, el periodista y conocido escéptico Luis Alfonso Gámez ponía en marcha a través de su página web una polémica iniciativa, bajo el nombre de «Proyecto Magonia», mediante la cual animaba a los «defensores del pensamiento crítico» a fabricar falsos OVNIs, con la finalidad de engañar a los participantes en la «Alerta», y demostrar así la facilidad con la que ufólogos y aficionados pueden ser engañados. La idea no es nueva. Ya en la década de los 70, en pleno apogeo del tema OVNI en nuestro país, un grupo de autodenominados escépticos organizó un evento similar en el País Vasco, con la misma finalidad, bajo el nombre de «Proyecto Iván».
Por lo que sabemos, la llamativa «alerta paralela» organizada por Gámez tuvo poco éxito, limitándose a la elaboración de sencillos «OVNIs caseros», realizados con globos y artefactos similares, que al parecer no lograron generar ningún falso avistamiento.
luces triangulares Durante el transcurso del programa fueron surgiendo las primeras visiones de luces extrañas, aunque ninguno de estos incidentes tuvo una gran espectacularidad.
Desde el monte de A Espenuca, en la localidad de Betanzos (A Coruña), los investigadores Miguel Pedrero y José Lesta, acompañados por unas doscientas personas, fueron testigos de varios avistamientos. A las 03:20 h., observaron un foco de luz más potente que el de una estrella, que se desplazaba en dirección sur-norte, y que se apagó de forma repentina. Algunos minutos más tarde, a las 4 de la madrugada, surgieron otros dos objetos luminosos. Algo similar ocurrió apenas 5 minutos después, cuando una bola de luz, más brillante que las anteriores y que llevaba dirección oeste-este, se cruzó con otro objeto que realizó un extraño giro antes de que ambas se desvanecieran.
Sobre las 4:15 h, la alarma saltaba en numerosos puntos de la geografía española. Desde lugares como Jaén, Málaga, Sevilla o Barcelona, centenares de participantes en la alerta pudieron observar el paso, rápido y silencioso, de tres luces dispuestas en triángulo, y que parecían volar a gran altura, con una trayectoria sudoeste-nordeste. Ante la sorpresa de los testigos, otra luz, que se desplazaba casi perpendicularmente a las tres primeras, hizo también acto de presencia. Fue, con toda seguridad, uno de los momentos más intensos de la noche. Iker Jiménez, director y presentador del programa, nos explica cómo se vivieron aquellos intensos momentos: «En apenas cinco minutos recibimos cientos de notificaciones en torno la presencia de un triángulo que atravesaba nuestro espacio aéreo. Un objeto que fue fotografiado y filmado desde diferentes puntos. La gente reportó lo que estaba viendo. Sin más. Sin exageraciones ni mentiras. Las descripciones eran exactas, milimétricas».
El «triángulo» formado por las tres luces fue fotografiado desde varios lugares, como Sevilla, gracias a los rápidos reflejos de algunos asistentes, que habían acudido a la alerta provistos de cámaras fotográficas, telescopios y otros aparatos destinados a la exploracióin visual del firmamento.
Días después, y tras una exhaustiva labor de análisis, los investigadores José Manuel García Bautista y Guillermo León avanzaban una hipótesis que podría explicar el multitudinario avistamiento (ver recuadro). Se trataría de unos satélites militares estadounidenses, conocidos como NOSS, dedicados al espionaje de las telecomunicaciones.
Iker Jiménez parece compartir la teoría de los ufólogos sevillanos: «¿Podría tratarse de un satélite militar? Los datos parecen casi confirmar esta naturaleza», nos asegura.
Con el revuelo causado por el «triángulo» luminoso aún reciente, el grupo ubicado en San Vicente de la Barquera (Cantabria) observó a las 4:25 h. una curiosa «estrella» que aumentó su velocidad, desplazándose en zig zag, mientras emitía un resplandor azulado.
Una hora después, sobre las 5:23 h., desde Tudela pudieron seguir las evoluciones de un objeto muy brillante, que parecía girar sobre sí mismo, realizando también extraños movimientos en zig zag, y que después se mantuvo estático durante un tiempo, antes de reemprender la marcha y desaparecer definitivamente.
OVNIs en Portugal Mientras miles de personas mantenían sus ojos pendientes del cielo, Algoso, una aldea portuguesa situada en la región de Tras-os-Montes, en el norte del país, vivía su particular experiencia OVNI en la noche del 25 de junio.
Sus vecinos, ajenos a la iniciativa que se estaba realizando en España, y sin pretenderlo, protagonizaron un curioso avistamiento. Dos objetos luminosos, que fueron descritos por los testigos como «bolas de fuego de color rojo oscuro» aparecieron de pronto sobre los cielos de la pequeña población. Según los habitantes de Algoso, una de las bolas de fuego se extinguió en el aire, mientras la otra caía en el cementerio de la localidad, provocando un pequeño e inofensivo incendio.
El avistamiento resultó tan espectacular que llegó a causar momentos de pánico entre la población. Maria Olívia Vaz, propietaria de una cafetería del pueblo, observó atentamente las dos luces, y asegura haber sufrido molestias en los ojos a causa del fuerte resplandor que emitían. La testigo pensó que los objetos iban a caer sobre su casa, por lo que comenzó a gritar, asustando a las personas que estaban en ese lugar y que también fueron testigos del fenómeno. Según el diario luso Jornal de Notícias, los bomberos de Vimioso pudieron recoger algunos restos –de apariencia fibrosa– en el lugar del incendio, que han sido enviados al Observatorio Nacional de Astronomía. En opinión de Alfredina do Campo, astrónoma de dicha entidad, el avistamiento habría sido causado por la caída de un meteorito que se fragmentó en el aire, o bien por los restos de la reentrada de algún satélite artificial.
Sin embargo, esta hipótesis no explicaría por qué algunos testigos, desde localidades cercanas como Galafura, Alvaçoes do Corgo o Fronteira, observaron las dos luces rojas manteniéndose estáticas durante algún tiempo.
Este último avistamiento en Portugal no es un incidente aislado. Durante la noche del 1 al 2 de junio de 2004, un fenómeno luminoso aún sin identificar (ver recuadro) causó la alarma en varias zonas de Portugal, Galicia y Extremadura, iniciando incluso una investigación oficial por parte de la Fuerza Aérea Portuguesa.
Pendientes del cielo Cabe destacar que los resultados de esta noche de observación superaron con creces las expectativas de los organizadores y participantes. No se produjo una manifestación directa e incontestable de los no identificados, aunque tampoco era esa la intención de la «Alerta». Los ufólogos saben muy bien que el fenómeno OVNI siempre es escurridizo y elusivo.
En cualquier caso, el principal objetivo del 25 de junio se cumplió: conseguir que miles de personas, unidas por un interés común, dedicaran varias horas a aprender más sobre el mayor misterio de todos: la grandeza del firmamento.
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Últimos comentarios de los lectores (1)
3831 | Juan E. DÃaz N. - 10/05/2009 @ 23:18:27 (GMT+1)
Efectivamente, el fenómeno es Elusivo, aparentemente no sigue ciclos definidos de aparición.
En las costas de Iloca, Chile Central, desde hace año los pesadores nocturnos advierten luces danzantes de orign sobrenatural para ellos, aún cuando han llegado a habiturse al fenómeno. Hombres de muy pocas palabras, no acostumbran a contar sus avistamientos, ya que les atribuirian carácter religiso.
En cierta ocasión, las Luces fueron vistas hacia los cerros de la costa, causando consternación en los vecinos, ya que parecía día claro pese a que no habia una lunación notoria.
Puede ser un foco de tránsito, pero se manifiesta en forma esporádica por periodos mas bien bi o tri anuales.
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