Gritos desgarradores y un estado de pánico cercano al shock son las características más impactantes de los terrores nocturnos, una sobrecogedora experiencia que hostiga con mayor incidencia a los niños y cuya naturaleza sigue estando vetada a los investigadores de la mente. ¿Qué sucede durante estos interminables momentos de incontrolable terror? ¿Cuál es la naturaleza de las lúgubres y amenazantes figuras que invaden las habitaciones de quienes los padecen? ¿A qué se debe la amnesia que bloquea el recuerdo de tales vivencias…?